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lunes, 12 de octubre de 2015

RECUERDO VAGO




¿A caso es la hora de merecer el amor, el algodón dulce y eterno de un beso?  Explícame si gustas 
¿Por qué tiemblo cuando te veo? 
¿Por qué mis manos sudan cuando pasas a mi lado? 
¿Será la hora de recibir la caricia sagrada que me elevará hasta el cielo? 
¿Acaso es el instante donde un credo resurgirá del centro de la tierra para bendecirme en la dulzura suave de unos rígidos pechos con tersos pezones? 
No sé si es real este sentir que florece en mis labios, este arrecife de deseos y sueños a ojos abiertos. No recuerdo cuándo fue la última vez que ame, o que alguien me amo, que alguien me extraño y me escribió alguna carta de amor. Si para alguien fui su primer amor quiero saberlo, o la dicha y el honor de haber sido el amor de la vida de alguien díganmelo. 
¿Será la hora de haber encontrado mi mitad, mi hermana predilecta en el amor, mi alma gemela, mi cielo rojo y azul, la mano que no me dejará caer y que secara mis miedos y mi sudor? 
Quiero recostarme en tus senos, déjame esperar la muerte ahí, enredado en tu respirar e hipnotizado por tu suave palpitar. Si vas de paso no me lo digas, no quiero saberlo, no me beses tu adiós. Si vas de largo espera a que me duerma y sin hacer ruido te vas, y veras que al amanecer jurare que fue un sueño, algún recuerdo vago de una hermosa mujer. 


Modesto Ivan Zepeda Jr.

domingo, 11 de octubre de 2015

BOCA, LABIOS Y CARA






Esbelta era tu figura que a luz de luna besaba. Tu aroma contagiaba el ambiente, me hacia humedecer mis labios, desear tu sudor. En silencio me dejabas navegar en tu piel, contemplabas con morbo cuando tus pechos humectaba con el vino de mi lengua. Con gestos faciales y gemidos excitantes me guiabas por todo el terraplén de tu suavidad, me arrinconabas al meridiano de tu ser y yo rendido y complacido me dejaba dirigir por tus mandatos de mujer. El agua bendita que brotaba de tu Venus era exquisita, cítrica y exótica, me dominaba a dos manos tu olor y tu sabor. Primitivamente me aferraba a tu flor, encantado bebía de su licor, un licor fogoso, tierno y lleno de amor. Al final de la faena tus rojos besos eran mi recompensa, me besabas, me mirabas y me volvías besar con más ganas, orgullosa de tu hombre que cargaba tu esencia de mujer en su boca, labios y cara. 

Modesto Ivan Zepeda Jr.

sábado, 10 de octubre de 2015

IRIDISCENTE



Me gusta que pase el tiempo, el paso del tiempo me acerca ti, a tus momentos, a la sombra de tu venia, al recinto de tus besos. El reloj es lento para mis ganas de estar a tu lado, se arrastra, es tramposo, pero pasa, lento y salvaje pasa, ilumina el sendero que me lleva a tus manos, a tus pies bellos y suaves. La próxima vez que este a tu lado quiero que me expliques por que te quiero tanto, por que mi sangre vierte a tu cause, por que están bello esto que siento. Mi boca te busca, grita de sed por tus besos, anhela la profundidad de tus cabellos, el fuego de tu ombligo y la hoguera de tu quimera. maldito el tiempo que se toma con calma mi impaciencia, mis deseos locos de olerte otra vez, de hacerte mía de día y de noche, en pleno crepúsculo o al amanecer. Pronto estaremos juntos, pronto besaremos el azulejo del cielo y seremos el milagro iridiscente del amor...pronto.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

jueves, 8 de octubre de 2015

DÍAS DE AUSENCIA



Pues es así, cae la tarde y estoy aquí, sigo aquí pensándote, amándote, deseándote. No puedo hacer otra cosa que no sea recordarte, recordarte sonriendo como sólo tú sabes sonreír. Son las 5:30 de la tarde, el sol ya casi se pone el sombrero de noche, y sé muy bien que cada una de las estrellas que hagan acto de presencia me recordaran tu mirada, esa mirada tan tierna y enamorada. Me siento feliz y contento, te tengo y te amo, un hombre no puede pedir algo mas que esto, una buena mujer que sepa amar, que sepa darse. Una mujer que sepa sonreír, que sepa gritar de alegría, llorar de alegría y de dicha, yo quiero eso, todo eso contigo y con nadie mas. La llama de mi amor estaba muriendo, casi se apagaba, pero llegaste y ardió como nunca, ardió como arde el llanto de un niño al nacer. Seguiré el resto de esta bella tarde amándote, buscándote en la memoria que no es tan memoria, es presencia con unos días de ausencia.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

LA MERCED


A veces llega la noche, de repente y sin que me de cuenta me invade la nostalgia, la necesidad de tu amor, esa que nadie como yo sabe la falta que me hace. Apago las luces y en silencio, casi sin querer respirar, al sonido de los latidos de mi corazón y en la obscuridad te empiezo a recordar, a pensar en ti de una manera muy tierna y bonita, como te gusta y me gusta. Te lo digo ahora y siempre y como nunca, te amo, te amo con todos los años de mi vida que cargo acuestas. Te amo con todas mis canicas. Te amo sin miedo a sangrar, sin miedo a perder, porque contigo nunca perderé, siempre ganare. Hoy es una noche de esas que se guardan para siempre. Una noche donde la luna esta en celo y canta tu nombre. Hoy en esta noche donde tú duermes a lo lejos te recordare, desmenuzare cada beso que te di, cada caricia que te plante. Recordare cada noche que te desvestí, cada risa que me regalaste. Esta noche fresca de ti y con tu sabor en mis labios, recordare cada segundo que te ame en aquel recinto llamado La Merced.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

A LA PUTA QUE SE LLEVO MIS POEMAS

miércoles, 7 de octubre de 2015

VOLANDO JUNTOS



Necesitame.
Amame. 
Sienteme. 
Bésame. 
Muerdeme. 
Dime que eres mía y que yo soy tuyo, 
que somos nuestros y de nadie mas. 
Coge mi mano y volemos juntos, 
pegaditos hasta donde ya no podamos más 
y ahí es donde nos amaremos sin limites. 
Mírame. 
Tocame. 
Abrázame. 
Deja que pase el tiempo, 
que el reloj haga lo que le de la gana, 
pero dame tu olor, 
obsequiame tu sabor a boca de jarro, 
a cielo con lluvia, 
a olas de mar. 
No te pido nada mas que amor, 
no es mucho pero igual no es poco, 
es de ganas y de confiar, 
como lo afirma el gran Don Cayetano Parra, 
que por esperar la mujer del sabor a fresa 
nunca volvió a amar, y yo desde que te vi desnudarte 
no te he dejado de dibujarte en mi mente noche tras noche. 


Modesto Ivan Zepeda Jr.