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domingo, 28 de junio de 2015

EL LADO AMABLE DE LA VIDA



Era un camino largo a casa, muy largo, el mas largo de mi vida hasta ese preciso instante. Llovía duro y tupido en mi piel, llovía con sol y con un leve toque de melancolía de colores que no conocía. De repente la vi a ella, bajo la misma lluvia, andando el mismo largo camino. Ella sonreía, disfrutaba del momento con majestuosa alegría. Todo de ella se pintaba de magia,radiaba paz y un té de armonía. Bailaba, cantaba, silbaba felicidad y tranquilidad, desnuda de prisas, de angustias, de maldad, toda ella era sinceridad. Yo de inmediato quise ser como ella, sentir como ella...estar con ella, toda ella era la vida, sentimientos que no conocía, una caricia sin miedos, un ave sin jaula, una fruta orgánica, un río sin desembocar al vacío de un mar, un abrazo inmortal. 



Cada segundo que pasaba en ese momento me besaba, el camino se hacía más corto, la vida pasaba rápido y ella poco a poco se desvanecía, en la lluvia se perdía y yo me desesperaba, no quería perderla de vista, deseaba con ella navegar por la vida, no sabía su nombre y yo ya la quería. Sin percatarme se esfumó entre las miles de gotas de lluvia, sin decirme nada, sin saber su nombre, sin una mirada o una sonrisa que ella me regalara y aún así de la vida y el momento ya estaba enamorado. Continúe mi camino, ya no parecía largo, la lluvia ya no era triste y la felicidad y alegría ya estaban de nuevo a mi lado, juntó con el recuerdo de aquella hermosa mujer, que sin querer me mostró el lado amable de la vida, cosa que yo ya había dado por pérdida


Modesto Iván Zepeda Jr

(Toda obra de Modesto Iván Zepeda Jr © ® 2015 conserva sus derechos reservados) 6/26/15
9/15/14 12:45 am

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