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sábado, 19 de noviembre de 2016

CORAZÓN ARRUGADO





El otro día me pareció verte en mi trabajo, hubiera jurado que eras tú, o tal vez, hubiese querido muchísimo que lo fueras. Podrías haber sido realmente tú, pero no, no lo eras.

Ella vestía como tú solías hacerlo, vaqueros, botas como esas que te di aquella navidad y una chamarra de cuero que casi olía a ti.

Al pensar que podías ser tú, se me arrugo el corazón. Ella me produjo esa misma sensación que sentía al mirarte por la calle cuando andábamos mezclados con otras personas, nunca me pareciste muy femenina, pero eras toda una mujer, o al menos eso me hiciste creer, y yo te creí. 

Me alejé de inmediato para no sentirme un tonto, y por donde sea que me movía aparecía aquella infeliz copia tuya, no podía dejar de verla, y mi corazón se encogía más y más. Me hubiera gustado poder irme a casa y de nuevo rebuscar en la caja donde guardo tus fotografías o mejor dicho los rompecabezas de tus recuerdos pues todas están en pedazos, y aún así no me decido a tirarlas.

Mi horario de trabajo no había terminado, tuve que tragarme las lágrimas y las ganas de correr a acariciar los pedacitos de nuestra vida juntos que guardo como cromos de colección.

Seguí trabajando hasta finalizar mi turno y en el coche regresando a casa me hice el firme propósito de tirar a la basura la maldita caja de  fotos cercenadas, y casi lo hice, lo juro, casi lo conseguí, pero de nuevo fallé y tal y como te fallé a ti y te alejé de mí, le fallé a mi propósito y me senté a llorar rodeado de tus trocitos.

En uno de esos trocitos se veía la media sonrisa del día que fuimos a la playa del Segundo y nos llovió.
Hoy, hoy lluevo yo.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

domingo, 13 de noviembre de 2016

CANIJILLA




Llegas, así no más, de la nada, entre azules y morados, apareciendo y volteando mi mundo patas pa'rriba. Sabes que me gusta palabrear contigo, que tu presencia para mí es altamente adictiva, que eres agua para el desierto de mi boca, eres como una ola que se derrama en el litoral de Pascuales. Llegas y no sé que me pasa, bueno, si lo sé, me pasas tú, me pasas como un tren sobre la luz del día. Ayer te estaba pensando, deletreaba tus ojos y cantaba tu sonrisa, si, tu sonrisa que es la canción más bonita del mundo. Eres bonita, muy bonita y lo sabes, y me gusta que lo sepas canijilla. Mañana te buscaré, te buscaré y te diré cosas de amor, cursilerías que se dicen entre dos que no se quieren decir mucho, y te gustaran, disimularas y no me importara, porque de todas maneras, me gustaras. 

Modesto Ivan Zepeda Jr.

sábado, 12 de noviembre de 2016

CUARENTA PINCHES HORAS


Cuarenta horas me quieres insultar, me dices, cuarenta chingadazos me quieres arrimar, me dices y te creo, te creo que lo hagas, pero que aguantes no, no me jodas, no aguantaras ni media hora. Mejor hazme el amor durante cuarenta horas y bésame otras cuarenta más, da igual, mismamente no resistirás. No me he portado muy bien que digamos, hasta psicólogo has necesitado, que cabrón de mi parte, pero como dicen por ahí: "Todo esto que paso tenía que pasar para que pasara esto que está pasando ahora" joder, siempre me gustó la
tonada de estas letras. No seas tan tú, para yo no ser tan yo, es tan fácil fundirnos en versos, ya después, si quieres, y me dejas, por cuarenta horas, nos morimos en besos y algo más. 

Modesto Ivan Zepeda jr.

viernes, 4 de noviembre de 2016

OLVÍDAME SI PUEDES


Hay cosas que jamas se entierran, por mas que quiera uno. Los recuerdos sufridos y vividos, son anclas que nos hunden en el mar del olvido. Entierra tú todas las noches que te ame si puedes. Esconde el sol de nuestro amor con un beso si es que te atreves. Intenta olvidarme todas las noches que puedas, yo ya lo intente cientos de veces, y como ves aquí sigo intentando un ciento mas y no se puede, eres un carajo para olvidar. Cuco Sanchez y su cama de piedra me sigue recordando a ti, es una oración que no dejo de rezar, de palpar entre la tumba de mis labios que tiemblan cuando mi mente amenaza con gritar tu nombre. Insisto, hay pasados que son imposibles de enterrar, mas bien son momentos inolvidables e imposibles de olvidar, olvídame si puedes que yo de nuevo lo voy a intentar, buena suerte y que el olvido puedas pronto encontrar. 

Modesto Ivan Zepeda Jr.