Vistas de página en total

jueves, 26 de noviembre de 2015

¿QUIÉN TIENE LA VERDAD?




No sé tolerar, prefiero caminar y dejar de fregar.

La verdad no es un cuchillo en la boca de nadie. 

¿Quién tiene la verdad?

El que esté libre de toda mentira que tire la primer verdad. 

La única verdad que existe la tiene el universo y nadie más. 

Modesto Ivan Zepeda Jr.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

BUENOS DíAS SOLEDAD



Viene y se va, terca, necia la melancolía. No estoy dormido, descanso mis ojos de tanto llorar, de tanto drenar el dolor por mis ojos. Apesto a soledad, no se me acerquen que los puedo penetrar con el filo de mi hedor. Es otro día mas, sin nombre, sin fecha, sin mes, sin ganas. La vida se me pasa entre los pies, ya no me acuerdo como es el sonido de mi risa, ni mi voz, ni el arrastrar de mis pasos cuando tengo muchas ganas de hacer nada. La vida es maravillosa, lo acepto, los que transitan dentro de ella no, o tal vez soy yo el que esta perdido en dédalo de la locura, debe ser eso, debo estar insano, si eso es, por eso mis manos no me hacen caso. Ya es de nuevo otro día sin nombre, sin fecha, sin mes, sin ganas. Los rayos del sol iluminan el polvo de esta tenue habitación. Las cortinas no dicen nada, disfrutan las caricias del sol entre sus piernas. Buenos días soledad...bueno, ni tan buenos, son sólo días, sólo eso.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

martes, 24 de noviembre de 2015

TENGO


Tengo un hermano que esta loco y no me quiere.
Tengo una madre que vive suspirando por un amor perdido.
Tengo una hermana ciega, coja y chimuela. 
Tengo dos gatos y un perro que se caga por todos lados.
Tengo muchas deudas y no tengo trabajo.
Tengo mucho amor pero no tengo novia.
Tengo un padre pero el no tiene hijo.
Tengo tiempo pero no tengo permiso ni reloj.
Tengo dientes mas no se morder.
Tengo uñas pero no me alcanzo la espalda.
Tengo mucho que escribir y nada que contar.
Tengo toda la noche por delante y a nadie a quien chingar.
Tengo, tengo y tengo.


Modesto Ivan Zepeda Jr.

lunes, 23 de noviembre de 2015

SIN INSULTOS


No me insultes, no me ofendas, no me digas las cosas que me dices. No me trates mal, si te falle pues te falle, despreciame en silencio, no ensucies el cielo del recuerdo, las nubes de lo vivido, llorado y sufrido. No huyas del momento, de este presente que no es prudente, que no es justo. Si vengo a verte no es por descaro, menos por coincidencia, sino porque tengo conciencia, porque tengo amor y una voz que me dice no seas cabrón, tan hijo de la chingada, la regaste y ahora te aguantas macho. No pido nada, pero no me insultes, no me ofendas, no me digas que cojeras con otros sin amor por chingarme, por amargarme, porque aunque no lo creas para mi no es fácil desamorarme. 

Modesto Ivan Zepeda Jr.

domingo, 22 de noviembre de 2015

DEJA DE ATORMENTARME PARTE III



Es de día y no de noche e igual siento esta visceral melancolía. 

Necesito olvidar, me hace falta dormir, dejar de sangrar, dejar de sufrir. Ya ha pasado mucho tiempo y todavía apesto a sus besos, a sus pechos, a su sexo, dulce cielo descarriado. Su rostro se ha borrado por completo de mi mente, pero no su sonrisa ni sus caricias o su desnudez. 

Me duele.
Todavía me duele. No me doblega pero me duele aunque ya no la busco, tampoco pregunto por ella, no me interesa, al menos no tanto, y sin embargo, no entiendo como a las dos de la tarde y con hambre se puede extrañar así, debe ser una mala costumbre, una adicción o que sé yo. 

Ampútate de mi, sácame ese veneno que no termina de envenenarme. No te quiero pensar más, no debo, no quiero seguir contigo en mi mente. 

Es de tarde y me siento tan solo... tan nada, tan sin ella, tan desnudo de todo lo suyo, sin su brisa, sin sus manos. El día con tanta melancolía y tantísima ausencia se hace noche, oscurece mi alma de sol y cielo azul. 

Maldita esa suerte que me tiene así, sangrando sus recuerdos y su amor. Me pregunto como puede joder así algo que tanto amé y tanto amo. Sé que este dolor no será eterno y que pronto, tanto mis días como mis noches serán de vida y esperanza.
Desnudo de dolor y de lagrimas, veré la dicha a todo color.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

DEJA DE ATORMENTARME PARTE II


Es de nuevo muy noche. Noche negra sin estrellas, sin luna, sin ti, muy negra, muy noche. Algunos de tus recuerdos ya son esqueletos muy muertos y yacen en el cementerio de tu olvido. Las calles están desoladas, no hay gatos en los tejados, ni perros chingando por cualquier ruido.

Esta mañana me llamaste, tuviste los tamaños y el descaro de llamarme y preguntarme cómo estaba. Al escucharte una mezcla de sentimientos contradictorios recorrió mi alma: coraje, indiferencia, decepción, asombro y alegría, mucha alegría. Tanta alegría que fue mejor disimularla.

Todo iba bien durante tu llamada hasta que dijiste: " ¿Crees que puedas traerme mis discos y mis tenis de correr? ". Me quedé helado, frío por tu cinismo y poca madre. Por un momento había llegado a pensar que tu llamada era realmente para saber cómo estaba. Desgraciada.

Maldita oportunista ocasionada. Maldigo tu llamada y tu egoísta manera de ser. Te amo con todas mis venas, con todas mis tripas, pero no paso por alto lo fría y despiadada que eres mujer.
La noche avanza, no se detiene, se arrastra jodida ante mi pena que se pone cada vez más negra, más pena. El amor lo obliga a uno a hacer muchas tonterías y no dejarte ir es una de las mayores.

¿Cómo olvidar tus besos?
¿Cómo olvidar tus manos frías?
¿Cómo olvidar tanto y tanto entre tú y yo?
Mis amigos ya no me llaman ni me invitan a salir, están cansados de mi mala cara, de mi mal humor y mi falta de ganas. Es pesada esta madrugada, sábana de angustia, terreno maldito de la nada. No entiendo de dónde me brota tanto dolor, dónde nacen este amor que no me deja ser yo y este delirio que me tumba, me entierra y se clava.

Basta ya por favor.
No quiero arrastrarme más ante la sombra de este amor lleno de espinas y de hasta nuncas, rebosante de despedidas sangrantes, de nada, de nada.
De nada.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

DEJA DE ATORMENTARME PARTE I


Te pienso.
Te pienso tan intensamente que hasta siento que estuvieras aquí, respirándote, oliéndote y sintiendo el calor de tu aliento explotando en mi cara. Te pienso tanto que escucho el latir de tu corazón diciendo "te amo". No consigo sacarte de mi mente, no puedo, ni un instante lo logro, no lo consigo. Hasta el último de mis pensamientos está manchado de ti.

Si estoy despierto no dejo de añorarte y si estoy dormido te sueño. No sé qué diablos me hiciste que no puedo olvidarte. Cuando en ocasiones se me olvida pensarte... te escribo poemas, cositas tiernas, cartas de amor con corazones acorralando nuestros nombres pero nunca nuestro amor.

Ya es muy tarde, bien tarde, hasta el tiempo y la noche tienen sueño, bostezan mientras yo continuo aferrado a tu recuerdo, sigo escribiendo tu nombre y dibujando tu rostro que por momentos se me olvida. Tu mirada atraviesa mi alma cuando la recuerdo y tu sonrisa me parte en dos cuando la pienso.

Esto de pensarte tanto no es saludable, es un martirio que nunca da tregua y que alarga mi agonía por no tenerte. Un escalofrío recorre mi alma arañándola de miedo, de angustia, de mal sabor de boca y de no sé qué más. Hay días en los que me pongo a pensar sandeces, tonterías, incoherencias y estupideces que no me llevan a nada.

Si no te hubiera conocido no estaría pudriéndome así, si no te hubiera visto aquella tarde de lluvia, ahora podría dormir, pero no, no es así, te vi y te conocí, te bese, te sentí, te desnudé mil veces y te hice el amor no sé cuántas veces más.
Ya vete de aquí, sal de mi mente, despíntate de mis ojos y de mis manos. 

Lárgate mujer, déjame en paz, no me hagas sufrir más.
...Deja de atormentarme.

Modesto Ivan Zepeda Jr.