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miércoles, 23 de septiembre de 2015

SOÑAR NO CUESTA NADA


¿Cuántos sueños se han quedado en el olvido?  ¿Cuántas caritas tristes y afligidas se han quedado dormidas en los años de la vida? Mucha gente sufre por no lograr sus sueños, otros, muy pocos, los cumplen sin saberlo o valorarlo y los que más, no saben que es soñar. La vida no es sólo soñar y desear, La vida es luchar de subida para luego reír de bajada. 

Hoy día la gente no tiene ni para sueños, menos una para una cama cómoda dónde poder soñar. He conocido gente que muere a los veinte años  y viven por vivir, sin ambiciones, sin metas, sin mirar al horizonte. Soñar no cuesta nada, pero una vida desperdiciada lo cuesta todo.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

martes, 22 de septiembre de 2015

CORAZÓN MUERTO


Tengo un corazón muerto en mi mano izquierda, ya no ríe, ya no late, ya no respira y se ha quedado seco, deshidratado, sin gota de sangre ni vísceras.  No sé qué hacer con él ni qué decirle, me duele verlo así sabiendo lo feliz que fue, lo fuerte que reía y latía. Está tendido, inerte, pálido, ojos abiertos y una cadavérica sonrisa, pareciera que mirara el cielo, sonriendo, pero no, mi angustia es real y la lloro en pañuelo viejo. 

Tengo cien ilusiones muertas en la otra mano, trajes de sueños y futuros pensados que ahora jamás serán besados ni disfrutados. 

Tengo besos fracasados, marchitados en racimos, por montones, en una era desteñida y descolorida. En sus ojos ya no existe el sol, no brillan las estrellas y la noche en sus pupilas aún es más noche, huele a horrores y penas, a flores secas de un cementerio en el olvido. 

Tengo un corazón fenecido en mi mano izquierda, murió solitario, amando, y llamando a ese amor que lo dejó eternamente esperando.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

lunes, 21 de septiembre de 2015

CANTO DEL CIELO





Cae la tarde junto con tu vestido. Te desnudas del sol para vestirte con luz de luna, de noche llenita de estrellas celosas de tus frondosos pechos. 

Tu delicioso cuerpo me llama, me invita al huerto de tus besos, al bosque de tu piel, al volcán de tu sexo. 

El tiempo no es nada en tu lengua, en tu boca o en la aromática magia de tu cuello. 

En tus ojos las veinticuatro horas del día se hacen nada, se mueren una tras otra, una tras otra. 

Hacerte el amor es un canto del cielo, un abrazo de la aurora boreal. 

Amanecer prendido a ti, de tus labios, de tu olor es mágico, es el epicentro de la dicha y la felicidad. 

Desnúdate del sol y vístete de luna, de noche, de nada, de piel, de ti.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

domingo, 20 de septiembre de 2015

JAULA MATRIMONIAL



Besos atrapados en las telarañas del compromiso de años. Caricias encarceladas en el día a día de la existencia. Amores que se pierden en el sumidero de la lealtad nacida en el compromiso de muerte. 

Se miran por las mañanas, se piensan por las tardes y se desean todas las noches masturbándose las ganas y chupando la lujuria entre los labios. El destino así lo inventó, la casualidad los enamoro pero el matrimonio los alejaba, cada hora más y más. 

Con los ojos se dicen será en otra vida, en otro mundo, dónde los dos seamos unos libres pajaritos.

Modesto Ivan Zepeda Jr.

viernes, 18 de septiembre de 2015

"YA NO TE QUIERO"


Con gran frialdad me dijo: "Ya no te quiero".

Palabras que acabaron con años de felicidad y cosas bellas. La decisión estaba tomada, al menos de su parte y no me dejó espacio para nada. Ella segura, cruel y despiadada, yo inseguro y desesperado le contesté que no podía ser, que teníamos que buscar una solución para resolver la situación. Mirándome a los ojos me dijo que no había nada que hacer, que lo había estado pensando y que desde hacía meses su amor por mí había menguado. Mi pecho estalló en mil pedazos, mis días de felicidad y de amor ya eran parte del pasado, los pasillos del desamor estaban en sus labios. La soledad ya me estaba esperando, por delante del dolor y del llanto. 

Le supliqué que lo pensara, que no fuera tan drástica ante una decisión de semejante magnitud. Muy indignada respondió que no fuera egoísta, que pensara en su felicidad que ya no era la mía. Ella tenía que hacer su vida,  lo nuestro había sido más que bello, pero habían llegado el final y la hora de decir adiós. 

Me quede sorprendido.
No dije nada.
Joder, no había nada por decir, cuando una mujer dice que no, es no y la suerte entre su vida y la mía ya estaba echada. Con mi mirada derrotada y angustiada me despedí de ella, sentía ganas de maldecirla, de insultarla, de mostrar toda mi frustración e impotencia, pero no me atreví.

Yo sí la amaba.
Pensé en su felicidad y sin egoísmos la deje partir sin más. 

Modesto Ivan Zepeda Jr.

ZEPEDAS


Mi hermano y yo somos amigos, confidentes, testigos de nuestras vidas. Mi hermano y yo nos amamos como Dios manda, como debe uno amarse. Estar al lado de mi hermano es maravilloso para mi, es reír, bromear, cantar, comer y comer. es una dicha enorme portar la misma sangre Zepeda, las mismas pasiones y el mismo acento. Mi hermano es lealtad, paciencia, bondad a la hora de levantar mi animo, es certero como un cirujano cuando me aconseja. Mi hermano y yo ahora fuimos al cine, juntos, hermanos, coca colas, palomitas, piernas alzadas y mucha felicidad de estar el uno con el otro. No pude tener mejor hermano menor, hermano leal, hermano amoroso, hermano comprensivo. Gracias por siempre ser y estar, por alumbrar mis días de obscuridad con tu sabia seriedad que es la llamarada de tu bondad. 

Modesto Ivan Zepeda Jr.